Cambiar tamaño del texto:
A+ | Normal | A-

Acerca de Pobres y Pobreza

Fecha: 21/09/2009
Autor: Christian Mirza

Por Christian Adel Mirza[1]

"Hablemos de pobreza" es el título del artículo en la página editorial del diario El País del día 16 de setiembre de 2009. Algunas ideas prejuiciosas que expresan cierto desdén o menosprecio a los ciudadanos en situación de extrema pobreza se deslizan casi naturalmente en el desarrollo de dicho artículo.

Vayamos por partes. En primer lugar se afirma que los datos estadísticos pueden ser desmentidos por la realidad, una constatación nada novedosa por cierto, pero que no explica nada de lo que el autor pretende. Las diversas metodologías utilizadas para describir y analizar las situaciones de pobreza e indigencia refieren a perspectivas cuantitativistas o cualitativistas.

Así pues, el método del ingreso aplicado por el INE desde hace más de dos décadas, no hace otra cosa que dar una imagen lo más aproximada posible de la realidad verificada por procedimientos y técnicas objetivas y sometidas a las reglas de la ciencia social. Y esta es una mirada que cuantifica la pobreza e indigencia según parámetros nacionales pero de acuerdo a metodologías universalmente aceptadas que permiten establecer precisamente comparaciones internacionales (entre países); temporales (en un determinado lapso) y generacionales (por tramos de edad o cohortes).

En segundo lugar y recordando la clásica definición de R. Kaztman, la pobreza puede analizarse desde una matriz de doble entrada o bidimensional, en la cual por un lado se establecen los indicadores de ingreso de los hogares y por otro se consideran las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) o el Índice de Carencias Críticas. Así, pueden observarse aquellos grupos cuyos ingresos están por debajo de la Línea de Pobreza (método del ingreso) y a su vez, aquellos con algunas o todas de las NBI presentes en el hogar. Como puede apreciarse entonces, aquí se incorpora una mirada cualitativa que refiere a las condiciones materiales de vida de las familias. También desde varias disciplinas se examinan y abordan las problemáticas emergentes de la situación de pobreza o de indigencia, siendo en este sentido muy relevantes los factores de carácter sicológico, cultural o institucional que caracterizan y condicionan la reproducción intergeneracional de la pobreza.

Según aquella matriz entonces, identificamos al menos tres categorías o tipos distintos de pobreza: la crónica o estructural, la reciente y la inercial. La consideración de sus múltiples manifestaciones contemporáneas en nuestro país ha formado parte del diseño, formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas sociales desde el 1º de marzo de 2005.

En tercer lugar, pese a que no quiera reconocerse una realidad incontrastable, la pobreza bajó según la metodología del ingreso de un 32 % a un 20,3 % en este período de gobierno y la indigencia de un 3,9 % al 1,4 %. Y hay otros indicadores de dan cuenta de ello; como el incremento del ingreso medio de los hogares, el aumento del salario real y del salario mínimo nacional, la expansión de las redes de saneamiento y de agua potable, expansión de la educación inicial, acceso universal a la tecnología informática básica, cobertura de salud y mejora del hábitat y vivienda, acceso a la atención de la salud ocular y bucal.
En cuarto lugar, el abordaje de las situaciones de exclusión y pobreza desde la dimensión promocional, implicó la aplicación de programas socioeducativos para jefes y jefas de hogar, para jóvenes, para mujeres y hombres con el propósito de desarrollar las potencialidades y capacidades individuales y grupales para la superación de aquellas situaciones, apuntalando las rutas de salida de la exclusión social.

Es decir que tanto desde el punto de vista cuantitativo (ingresos monetarios) como cualitativo (condiciones materiales y simbólicas), el Uruguay ha mejorado sustancialmente, basta señalar el descenso notable de la mortalidad infantil (tanto neonatal como la posneonatal) y de la desnutrición; la reducción de las tasas de repetición escolar y el incremento de la matrícula en la educación media; factores todos que innegablemente influyen decisivamente en la superación de la vulnerabilidad y de la pobreza. Cabe recordarle al autor del editorial que en el tramo de 0 a 5 años la pobreza disminuyó del 56 % en el 2004 al 39 % en el 2008, obviamente queda todavía mucho por hacer, pero no se pueden ocultar las evidencias de una tendencia inequívoca de reducción de la pobreza infantil.

En quinto lugar las expresiones tales como "resultan cada vez más esperpénticos" al referirse a los ciudadanos en extrema pobreza o que "algunos ejemplares de dicho sector lleguen a ganar los 4.899 pesos mensuales..."; o suponer que las posibilidades de establecer relaciones "vecinales, laborales, afectivas, amistosas" estén clausuradas por el hecho de estar en situación de pobreza, manifiestan un profundo sentimiento de desprecio inusitado y eso sí, poco visto en Uruguay. Tal parece que el editorialista no alcanza a comprender y menos a considerar que aquellas personas a las que se refiere de modo despectivo y casi insultante, son ciudadanos y sujetos de derechos como él mismo o como cualquier otro. Ésta ha sido precisamente la diferencia conceptual de este gobierno con los anteriores: las personas no son objetos de la compasión pública, sino ante todo, sujetos portadores de derechos.

En sexto lugar tal parece que al autor le basta echar una mirada por la ciudad y deducir que estamos ante un "gradual desmoronamiento y no de recuperación (como se desprende de los números de estadística)"; curiosa forma de apreciar la realidad nacional, cuando a modo de ejemplo, los registros (conteo, relevamiento y recorrida permanente de las brigadas del MIDES), precisamente revelan una disminución de las personas en situación de calle. El impacto del Plan de Emergencia en los primeros dos años de gestión (2005 a 2007) explica en buena medida la reducción de la extrema pobreza en un 50 % en el período de referencia y más acá en el tiempo, el nuevo régimen de asignaciones familiares también ha impactado en el descenso de la pobreza. Por otra parte, subrayamos la disminución de la brecha social o desigualdad a partir del 2008, dicho de otro modo, complementariamente se pudo avanzar en términos de mayor equidad y mejor distribución del ingreso.

En séptimo lugar subyace en el artículo una presunción - como se ha expresado en otros medios de prensa - que las políticas públicas fueron dirigidas casi exclusivamente a los asentamientos precarios, cuando en realidad no hay evidencia objetiva de que así sea. Las intervenciones en los asentamientos son realizadas por el Programa de Integración de Asentamientos Irregulares, pero no son las únicas; de hecho el conjunto de las políticas sociales alcanza prácticamente a toda la población y muy especialmente a los hogares en situación de pobreza e indigencia dentro y fuera de los asentamientos precarios.

Finalmente le decimos al editorialista que lejos, muy lejos estamos de creer que la pobreza es "apenas una cuestión de orden económico", el punto de partida para entender la pobreza acumulada durante décadas es considerar las causas estructurales y coyunturales que la produjeron para - tal y como se viene haciendo - abordar su superación desde una perspectiva integral y multidimensional. Y ésto implica generar condiciones de igualdad de oportunidades al inicio, pero también garantizar equidad en los resultados, incluidos los aspectos económicos insoslayables, así como los culturales y sociales. Avanzar en igualdad, equidad y justicia social implica una decisión política plausible, ésta ha marcado el rumbo del gobierno desde el 1º de marzo del 2005 a la fecha.

 


[1] Director Nacional de Políticas Sociales del MIDES, Presidente del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Asistente Social, investigador y profesor agregado Gº 4 de la Facultad de Ciencias Sociales, Departamento de Trabajo Social (Universidad de la República).  

Redes sociales Facebook oficial del Ministerio de Desarrollo Social Canal oficial del MIDES en Youtube Cuenta oficial de Twitter del Ministerio de Desarrollo Social Cuenta oficial del MIDES en LinkedIn Cuenta oficial del MIDES en Instagram